Los comportamientos aprendidos

Hace unos días ví un vídeo en internet de un caballo que terminaba una prueba sin el jinete, y me hizo reflexionar por qué el caballo reaccionó así. No sólo es que estuviera bien entrenado, eso era evidente, pero me daba la sensación de que había algo más. ¿Por qué continuar con la prueba después de caerse, cuando los caballos no son conscientes de la competición ni los premios? Esta es una reflexión personal, no pretende ser una verdad ni una explicación científica, y cualquier comentario que aporte conocimientos y ayude a entender será bienvenido.

Este es el vídeo:

 

 

En mi opinión, un factor que pudo influir en la decisión del caballo, es que el slalom era un comportamiento aprendido. Con “comportamiento aprendido” quiero decir que es algo que hemos repetido tantas veces que se convierte en el “comportamiento por defecto” cuando no sabemos muy bien qué hacer. Cuando enseñas a un caballo con el clicker, muchas veces el primer movimiento que enseñas se queda a lo largo de su vida como comportamiento por defecto, y lo hacen cuando se ponen nerviosos o cuando quieren algo de ti.

Nuestra sensación de seguridad (y la de los caballos) se basa en entender lo que está sucediendo y poder prever lo que va a venir después. Cuando no “controlamos la situación” (no entendemos lo que sucede o lo que va a suceder), nos da una sensación de vulnerabilidad que nos pone muy nerviosos. Tenemos sensación de riesgo. Esto es,

lo que importa no es lo que nos suceda, sino que entendamos lo que nos sucede

En esos momentos, recurrimos inconscientemente a un movimiento reflejo, como cuando las personas fumadoras encienden un cigarro de forma compulsiva. En una entrada de hace un tiempo, Convirtiendo los “peligros” en aliados, comenté cómo mi caballo había utilizado un plástico como comportamiento aprendido en una situación que le ponía nervioso. Cómo pisar plásticos se había convertido para él en un sitio “refugio”, después de haber pisado cientos de ellos, ligados a experiencias positivas.

Con el caballo del vídeo pudo haber sucedido algo parecido. Cuando se cayó y se levantó sin el jinete, desconcertado y probablemente asustado, de pronto no supo qué hacer y recurrió a lo que conocía, que es ejecutar el slalom. De hecho, cuando acabó, de nuevo no sabía que hacer y corrió hacia la salida.

Con los caballos “conflictivos” o “resabiados” sucede algo parecido. En la mayor parte de los casos, su conducta negativa o agresiva suele obedecer a un mismo parámetro (darse la vuelta para cocearte, morder a los otros caballos, etc), es decir, cada uno tiene su “especialidad”, que suele salir en los momentos en los que pierde el control. En realidad no están siendo agresivos contigo ni con los otros, no es algo “personal”, sencillamente es que es su comportamiento aprendido. Que, además, normalmente ha sido reforzado con el tiempo: “si me doy la vuelta para cocearte, me dejas tranquilo”, por lo que cada vez que esto sucede, se está reforzando el comportamiento. Podríamos pensar que es intencionado, pero muchas veces sale cuando no existe presión ni fuerza contra ellos.

Cuando entrenamos con el clicker, a veces hacemos ejercicios que les cuestan esfuerzo, porque requieren habilidad. Por ejemplo, poner los dos pies delanteros (manos) juntos en un ladrillo de madera. Los caballos en general no controlan muy bien el final de sus extremidades, sobre todo si no viven en un entorno natural, por lo que les cuesta esfuerzo y muchas veces pierden la paciencia y se salen de sus casillas. En ese momento, sale este comportamiento por defecto, por frustración. O cuando no entienden, se giran y atacan a sus compañeros. Es una forma de desahogarse, de salir de una situación que no controlan.

El procedimiento entonces no es castigar esa acción, sino cambiarla por otra que sí queremos, normalmente movimientos de calma como la postura de educación o bajar la cabeza. También trabajamos su autocontrol y su confianza en si mismo y en nosotros, para reducir los momentos en los que pierde el control. El resultado, es que el caballo “conflictivo” poco a poco deja de serlo sin necesidad de luchar contra él.

 

 

5 comments

  • Alicia

    Hola Marta. Yo cuando vi el video pensé en otra cosa, también relacionada con el aprendizaje. Está claro que el caballo sabia lo que tenia que hacer: slalom y después salir por la derecha (de la pantalla) seguramente a hacer un spring por la pista para recuperar tiempo. Y lo hizo sin jinete, dudando un poco al principio, pero después no dudaba: pensó que era lo que tenia que hacer porque así lo habia aprendido. Supongo que un slalom asi hay que practicarlo un montón de veces, y el caballo lo tenía clarisimo.
    También me chocó que el caballo no se interesara por el jinete caído: típico de caballos a los que les importa poco quien los monta, porque no hay ninguna relación de afecto con el jinete. Creo que si hubiera relación con el jinete, el caballo se hubiera parado e interesado por lo que hacia su jinete en el suelo…

    • elcaballoyelclicker

      Hola Alicia, gracias por tu comentario. Es verdad, no había caído en ese detalle, pero el caballo ni siquiera busca al jinete para darle seguridad, ni al caer al suelo, ni al final.

    • Totalmente de acuerdo, si en el entrenamiento hubiese una retroalimentación con afecto, seguramente el caballo se habría detenido con su jinete para saber “qué sigue” (después del imprevisto).

  • rmoreira

    Hola Marta, estoy completamente de acuerdo en lo que se comenta con respecto al comportamiento del caballo, pero me gustaría hacer una puntulaización con respecto a un comentario que haces al final del artículo, en el ejemplo dices:
    “…Por ejemplo, poner los dos pies delanteros (manos) juntos en un ladrillo de madera. Los caballos en general no controlan muy bien el final de sus extremidades…”
    En este aspecto creo que hay que puntualizar que es en el caso de caballos herrados, ya que los caballos descalzos si tienen sensibilidad y control en el final de sus extremidades, por esto me gustaría preguntarte si has llegado a realizar este tipo de ejercicios con caballos descalzos y cuál ha sido tu experiencia al respecto.

    • Marta Lorenzi

      Hola rmoreira,
      es verdad esto que dices, también lo he hecho con caballos descalzos, y también les cuesta, pero se manejan bastante mejor que los herrados.
      Desde luego, en un entorno natural, seguro que pisarían y calcularían mejor.
      En este ejercicio es más una cuestión de autocontrol la que suele faltar, para colocar los cascos con tanta precisión (y eso varía en función del carácter). Es algo parecido a lo que sería para nosotros hacer castillos de naipes.

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