Postura de control

Objetivo: que el caballo se mantenga a nuestro lado con la cabeza recta.

La “postura de control” sirve para dos propósitos. Por un lado, le enseñaremos a mantener su cabeza lejos de nuestro cuerpo (y nuestros bolsillos llenos de comida). Por otro, aprenderá que no puede empujarnos para empezar a jugar, ni darnos golpecitos, ni “mordisquitos” (que eventualmente se pueden volver peligrosos) para que le demos la comida. Es muy importante entrenar este comportamiento, puesto que la mayoría de los caballos pasan por esta fase, en la que pretenden obtener la comida “golpeando la máquina”. Aprenderán por extinción a no hacerlo.

¿En qué consiste la extinción? Recordemos la definición del condicionamiento operante: “un individuo tiene más opciones de repetir un comportamiento que le ha proporcionado resultados agradables y, a su vez, tiene menos opciones de repetir un comportamiento que le ha aportado resultados desagradables”. En este caso añadiríamos: “y tiene menos opciones de repetir un comportamiento que no produce resultados”. Es decir, que si prueba a darte golpecitos para que le des la comida y no funciona, dejará de intentarlo.

Si, pero no tan fácilmente. Por ejemplo: primero intentará un golpecito suave; si no obtiene respuesta por tu parte, lo intentará más fuerte; si no funciona, lo intentará más fuerte. E irá aumentando la intensidad hasta un momento en el que desistirá. Es decir, el momento de más intensidad será justo el previo a la extinción. Si interrumpimos el proceso a medias, estaremos reforzando exactamente lo que queremos evitar, que golpee más fuerte. Por eso es muy importante hacer este ejercicio, y hacerlo bien.

Para ello, nos pondremos de nuevo detrás de una valla protectora (para poder separarnos en caso necesario), y esperaremos a que el caballo venga a nuestro lado (cosa que hará en seguida si quiere jugar). Normalmente el caballo se colocará a nuestro lado, nos olerá, se moverá, etc. Nos mantendremos quietos, salvo que se vuelva muy insistente o peligroso, en cuyo caso nos separaremos de la valla protectora, esperaremos unos cinco segundos (para darle tiempo a calmarse) y volveremos a colocarnos en el mismo sitio. Esperaremos a que aleje su cabeza lejos de nosotros, aunque sea unos centímetros, incluso a que mire hacia otro lado, y clic+premiamos. Al principio, premiaremos cualquier postura en la que el caballo tenga la cabeza lejos de nosotros y, poco a poco, iremos premiando sólo las que se vayan acercando a la postura final que queremos conseguir.

 

Postura Educación from Marta Lorenzi on Vimeo.

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