Dar los cascos

Objetivo: que el caballo nos dé los cascos cuando se los pidamos y los mantenga levantados mientras los limpiamos.

“Mi caballo ya me sabe dar los cascos, ¿por qué habría de enseñárselo con el clicker?”. No sólo por comodidad, sino porque tiene muchos beneficios. Normalmente, a la hora de limpiar los cascos del caballo, sujetamos sus patas mientras que el caballo permanece pasivo, “dejándonos hacer”. Suele además dejar caer su peso sobre la extremidad que estamos sujetando, por lo que acabamos soportando un montón de peso, recostándonos contra el caballo para compensar, a la vez que limpiamos, etc.. ¿te suena? Y realmente toda esta guerra de pesos no es necesaria, puesto que el caballo sabe levantar las patas él solito.

Además, si probamos a hacerlo con el caballo en libertad, es frecuente que funcione un par de días por inercia y después deje de hacerlo. Y nos tocará construirlo de nuevo desde el principio.

¿Qué beneficios aporta hacerlo de esta manera?

  1. Comodidad a la hora de limpiar los cascos.
  2. El caballo está activo, no pasivo, y tiene la oportunidad de ser premiado.
  3. Aprende a manejar su propio equilibrio, lo que nos reportará beneficios cuando lo montemos.
  4. Se comunica con nosotros, colabora.
  5. El caballo controla sus pies en todo momento y está relajado, pues puede ponerlos en el suelo cada vez que lo considere necesario (sencillamente, se los volvemos a pedir y seguimos). Hay que tener en cuenta que, como animal de presa que es, un caballo se siente vulnerable en cualquier situación que le impide huir. Demuestra un elevado grado de confianza al permitirnos coger sus pies, y deberíamos devolvérsela permitiéndole bajarlos siempre que lo necesite.

¿Cómo hacerlo? Hay diversas formas, todas basadas en principio en premiar cualquier pequeño intento de levantar una mano (pata delantera), y avanzar desde ahí.

  • Con el caballo atado en el sitio donde siempre limpiamos los cascos, empezar el movimiento habitual de agacharnos pero, en vez de coger su pata, hacer clic+premio en cuanto la levante un poco para dárnosla (aunque sea mínimamente). Repetir varias veces, y continuar aguantando un poco el clic para conseguir que la vaya levantando más alto. Introducir la orden verbal “pie” (o la que prefiramos) cuando tenga claro lo que le estamos pidiendo (hacerlo antes del clic, para que vaya asociando la palabra al comportamiento). Cuando la levante lo suficientemente alto (esto puede ser en varias sesiones), aguantar el clic para conseguir duración. Hay que tener en cuenta que puede que no podamos llegar a limpiar los cascos en un par de días.
  • Con el caballo suelto en su cercado o box, hacer lo mismo. Acercarnos para limpiarle los cascos pero, en cuanto mueva mínimamente una mano para levantarla, hacer clic en vez de cogerla. Y avanzar desde ahí.
  • Mediante el microentrenamiento. Esta es una forma de entrenar muy interesante y que nos ayuda a aprender a apreciar los más mínimos detalles. ¿En qué consiste? En que nosotros no hacemos nada y es el propio caballo el que tiene que resolver qué le estamos pidiendo. Este es el tipo de entrenamiento más sutil y menos agresivo, pero no es muy conveniente utilizarlo con caballos con poca experiencia con el clicker. ¿Por qué? Por un lado, porque para ellos es más difícil, ya que tienen que resolver el “rompecabezas” ellos sólos y un caballo “novato” no está acostumbrado a ello y se frustraría en seguida. Segundo, porque para que funcione y sea seguro, tiene que estar muy bien aprendida la lección de educación y superada la fase de golpearnos para conseguir la comida. En el vídeo siguiente se ilustra cómo hacerlo con esta forma de entrenamiento.

Con el caballo en libertad, nos acercamos y nos colocamos en una postura relajada, un poco “tirada”, de forma que nuestro lenguaje corporal no de señas de estar pidiendo nada. Posteriormente, esta postura será la señal que indica al caballo: “no te estoy pidiendo nada en particular, dame algo tú”. Esperamos hasta que veamos el más mínimo movimiento en una de sus manos y hacemos clic+premio. Volvemos a colocarnos en nuestra postura neutra y esperamos, hasta que vuelva a hacerlo. Mientras esperamos, el caballo no entenderá qué le estamos pidiendo y, por un lado, nos ofrecerá movimientos que ya le hemos enseñado y por otro, al no funcionar, se desesperará un poco e intentará coger la comida él mismo (aquí es donde es necesaria la preparación anterior de educación: si la extinción se ha quedado grabada en su cerebro, en seguida desistirá, ya que sabrá que así no conseguirá nada).

Para poder mantener al caballo motivado en una situación tan compleja para él, necesitamos un elevado ratio de refuerzo (frecuencia de premios), pero no podemos, ya que al principio tarda bastante tiempo en hacer algo que podamos premiar. Por eso, tras un par de clics, premiamos “jugando” a tocar la bola unas cuantas veces, que es algo que conoce y le resulta fácil (en este caso manteniéndolo siempre en el mismo nivel de dificultad básico, delante de su nariz). Después, lo haremos sólo tras los mejores intentos.

Nota: a los caballos les cuesta más mantener levantados los cascos traseros, por lo que es conveniente utilizar nuestra mano como un apoyo, sin cogerlos. Sabremos si está manteniéndolos él o lo hacemos nosotros si al soltarlos caen al suelo de golpe o no. Lo mismo sucede con los cascos delanteros, si tenemos que hacer fuerza para quitar la suciedad, estamos empujando hacia abajo, por lo que es recomendable utilizar nuestra mano como apoyo mientras tanto.

¿Tengo que premiar siempre que le limpio los cascos?

No, utilizamos el clicker para enseñar comportamientos y reforzarlos hasta que estén aprendidos. Entonces se pasa al refuerzo variable (premiar sólo ocasionalmente). O seguir entrenando aumentando el nivel de dificultad y premiar sólo cuando levanta la pata más alto, la deja más tiempo, o la levanta en circunstancias que le resulten más difíciles (coches pasando, viento, etc.).

2 comments

  • felicidad

    me ha encantado, con que haces el click?
    montado un caballo se le puede reforzar su comportamiento positivo con el click?
    graciasssss

  • Marta Lorenzi

    El clic normalmente se hace con un “clicker” (los venden en las tiendas de animales, para entrenar perros). Y con los caballos principiantes, es aconsejable utilizarlo, ya que siempre produce el mismo sonido agudo, y hace que el entrenamiento sea más preciso.
    Pero si estás montando o necesitas las dos manos, puedes hacer un sonido con tu boca (uno único, que no utilices para nada más; normalmente se hace poniendo la lengua en el paladar, como si descorcharas una botella, así no lo harás sin querer).
    Desde luego que se puede utilizar montando, para muchas cosas, desde tocar objetos extraños, hasta colocarse bien en ejercicios de doma clásica, o saltos, etc. Todo lo que se te ocurra. Normalmente primero entrenamos todo en suelo y, una vez que el caballo lo entiende y es capaz de hacerlo, lo pedimos montados.
    Muchas gracias por tus comentarios, ¡son muy instructivos y me dan pie a explicar cosas!

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